Historia de Puente PDF Imprimir E-Mail


Katherine y Kate, Fundadoras de Puente, durante una visita a comunidad.

Puente a la Salud Comunitaria fue cofundado en 2003 por Kate Seely y Katherine Lorez, dos jóvenes americanas que vinieron a Oaxaca como voluntarias y se quedaron fascinadas por los valores nutricionales y económicos del amaranto, así como de su importancia en la cultura local. Trabajando junto con otras organizaciones locales y autoridades de salud pública, se llegó al acuerdo de que el amaranto podría ser una parte valiosa de la solución a los extremadamente altos niveles de desnutrición en Oaxaca.

Hoy, Puente está oficialmente reconocida como una organización 501 (c) (3) en los EEUU y como una Asociación Civil Mexicana oficial (con categoría de organización sin fines de lucro).

Desde 2003, el equipo de Puente ha facilitado talleres dinámicos a más de 6,000 mujeres para reintroducir el consumo regular de amaranto en las dietas de sus familias con el objetivo de combatir los desproporcionados niveles de desnutrición en la población indígena de Oaxaca.

En 2007, Puente incorporó un programa de cultivo de amaranto, y junto con él un enfoque más sostenible hacia la soberanía alimenticia que incluye objetivos nutricionales, agrícolas y generadores de ingresos. Esta innovación ha permitido a Puente y a nuestras comunidades participantes visualizar el amaranto no sólo como una alternativa rica en nutrientes sino también como una solución de desarrollo a largo plazo. Desde esa fecha, Puente tiene agro-ecologistas altamente calificados en nuestro personal que han formado a más de 415 agricultores sobre la producción de amaranto usando prácticas ecológicas y orgánicas. Puente también ha aumentado la capacidad de 530 trabajadores de desarrollo local de once organizaciones locales para incorporar el amaranto a sus estrategias de programa y replicar nuestro modelo con sus propias poblaciones meta.

Hoy, Puente a la Salud Comunitaria tiene dos programas principales que se desarrollan paralelamente: Familias Saludables, que se centra en la difusión de la información sobre el amaranto, la educación de las madres y la mejora de la desnutrición entre los niños pequeños, y Eco Amaranto, que se centra en formar a campesinos de subsistencia local para producir amaranto – ambos para suministrar una dieta más variada para sus familias y para generar ingresos. A través de estos dos programas, Puente reconoce la interdependencia del cultivo productivo y la buena nutrición en comunidades de subsistencia agrícola. Promoviendo una cosecha básica más nutritiva y orgánicamente cultivada, el programa no sólo impacta el bienestar nutricional de estas comunidades, sino que también intenta aumentar sus fuentes de ingresos, y así llevar a una sostenibilidad comunitaria y a la protección de formas tradicionales de vida.

Puente cree que el acceso sostenible a comida segura, nutritiva y culturalmente apropiada es un derecho humano básico. Trabajando en las comunidades para reintroducir el consumo y la producción de amaranto, estamos ofreciendo a las familias de Oaxaca una oportunidad culturalmente apropiada para determinar su propio futuro.