¿Por qué Oaxaca? PDF Imprimir E-Mail

El estado de Oaxaca tiene una población aproximada de 3.3 millones de personas, de la cual el mayor porcentaje es indígena. De acuerdo al censo del 2000, Oaxaca es el segundo estado más pobre de México. El promedio de ingreso por persona de $4.60 es la mitad del promedio nacional, y las cifras de analfabetismo de 23% alcanzan más del doble del resto del país. Aproximadamente el 40% de oaxaqueños viven y trabajan en otras partes de México, en los Estados Unidos, o en Canadá, dejando una desproporción de mujeres y niños en las aldeas rurales.

Una gran parte de la población rural oaxaqueña depende de una dieta básica, basada principalmente en el maíz. La carencia de variedad en esta dieta inadecuada da lugar a una deficiencia en micro- y macronutrientes importantes, los cuales son esenciales para un desarrollo normal y para la buena salud.

Siendo que el crecimiento requiere de altos niveles de energía y nutrientes esenciales, los niños corren un riesgo más alto de desnutrición. La desnutrición de proteína-energía es la más común y severa, causando un crecimiento, desarrollo, y potencial para aprendizaje retrasado. Los efectos de la desnutrición son severos e irreversibles, y muchas veces perpetúan el ciclo vicioso de la pobreza.

Debido a una gran iniciativa de salud pública en los últimos 10 años, el numero de niños identificados como bajos de peso en México durante los 1990s se ha disminuido por un 46 por ciento (UNICEF, 2004). Sin embargo, la desnutrición aún afecta a uno de cada cuatro niños menores de cinco años de edad en áreas urbanos y dos de cada cinco niños menores de cinco años en áreas rurales. Como resultado, uno de cada cinco niños entre las edades de cinco y 11 padece de anemia, tal como sufre del mismo una de cada cuatro mujeres embarazadas.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Nutrición del México Rural, los estados con los niveles más altos de desnutrición—Guerrero, Yucatán, Campeche, Oaxaca, Puebla, y Chiapas—son los estados con las poblaciones indígenas más grandes. El mismo estudio muestra que, en Oaxaca, el 45.5 por ciento de los niños menores de cinco en poblaciones rurales de entre 500 y 2,500 habitantes está en un estado de nutrición normal (basado en peso por edad), el 31.3 por ciento sufre de la desnutrición leve, el 18.7 sufre de la desnutrición moderada, y el 4.6 por ciento sufre de la desnutrición severa. En comparación, en el estado de Sonora, estas cifras son 87 por ciento, 8.6 por ciento, 4.2 por ciento, 0.2 por ciento respectivamente.

El sur de México tiene una de las cifras más altas en todo el mundo de defectos del tubo neural; tales son defectos severos de la cara, el cerebro, y la columna espinal, causando una tasa alta de abortos naturales y muertes infantiles. El riesgo del desarrollo de dichos defectos se reduce hasta un 75 por ciento si la madre consume suficiente cantidad de acido fólico o folato antes de y durante el embarazo.