A través del proyecto de Puente: MARES, mujeres ahorrando en redes solidarias, las participantes adquieren herramientas financieras y aprenden estrategias de ahorro colectivo que les ayudan a mejorar la nutrición, la estabilidad y el bienestar de sus familias.
A través de los grupos de ahorro, las mujeres liberan su potencial, superan las barreras impuestas por los roles de género tradicionales y fortalecen su participación económica y social, tanto dentro como fuera de sus comunidades.
AHORRO E INGRESOS
En MARES, las mujeres ejercen plena autonomía y liderazgo, gestionando colectivamente las finanzas, desde establecer el costo de la acción (importe máximo de ahorro por sesión) hasta las tásas de interéses de los préstamos.
Este sistema autogestionado de microcréditos les permite invertir en proyectos escenciales, creando un bucle de solidaridad que multiplica su capacidad de agencia y económica.

AUTONOMIA
Las mujeres establecen lazos profundos de confianza y hermandad, descubriendo fortalezas y habilidades ocultas en su interior.
Al sentirse más seguras de sí mismas y valoradas en sus hogares y comunidades, la mayoría de las participantes comienzan a reconocerse como proveedoras y responsables de la toma de decisiones, lo que contribuye directamente a la diversificación de los ingresos familiares.
De hecho, el 9% de las participantes han creado o consolidado con éxito sus microemprendimientos usando sus ahorros.
LIDERAZGO Y PARTICIPACIÓN COMUNITARIA
A través de la dinámica de roles del proyecto, las mujeres aprenden a ser líderes, se comunican y asumen responsabilidades. Esta experiencia las ha animado muchas a verse a sí mismas con líderes y agentes de cambio, movilizando a sus comunidades para abogar por mejoras en los servicios educativos y de salud.